Ergo qui natus die hodierna

“Ergo qui natus die hodierna”
(Aquí está el que nació en este día)
Oleo sobre lienzo. 90 x 100 cms.

En esta obra Mercedes Fariña fusiona la imagen de S.S. el Papa Francisco sonriendo junto a un infante, a quien bendice con gesto paternal extendiéndole su mano derecha sobre la nuca.

El niño orienta su mirada hacia el Cielo, generando además una composición en diagonal que alinea intencionalmente la cabeza del Santo Padre, su mano, el rostro del niño y una esfera vítrea conteniendo una capilla en miniatura.

La elección de esta pequeña iglesia no es errática y su boceto responde exactamente al de la Capilla de la Anunciación, sita en el barrio de Flores, de estilo gótico moderno y cuyo altar mayor está dedicado a la Santísima Virgen de la Misericordia.

Es en ese preciso altar donde Jorge Bergoglio tomó su primera comunión participando por vez primera del sacramento de la Eucaristía. En el Sagrario que custodia las hostias de dicho altar puede leerse la inscripción latina "Venite  Adoremus", que convoca a los fieles a adorar a Dios; tal como rezan los finales de estrofa del himno sacro "Adeste Fideles", que invita a los hombres a Belén, para conocer al Salvador recién nacido. De este himno del siglo XVII también se desprende el título del cuadro.

Así, el Papa Francisco fue llamado en ese lugar a adorar a Dios, a través de su primer acercamiento consciente, eligiendo recibir el segundo de los sacramentos de iniciación cristiana. Hoy en día y quizás como reminiscencia al altar de su infancia, puede leerse en su escudo papal la frase "Miserando atque eligendo", destacando la misericordia divina como lema y programa vital de su pontificado.